El médico veterinario Javier Esteban Malavassi, presidente de la ONG Red de Políticas Públicas y de su Comisión de Salud, analizó la problemática de la sobrepoblación de perros y gatos y planteó la necesidad de abordar la situación como una cuestión de salud pública.

Javier Malavassi es médico veterinario egresado de la Universidad Nacional del Litoral. Fue responsable del área de Salud Animal de la Municipalidad de Crespo, Entre Ríos, entre 2015 y 2019, y concejal de esa ciudad durante el período 2019-2023.
Durante una entrevista con La Hora de las Mascotas, explicó el trabajo que desarrolla la organización y sostuvo que la problemática de la sobrepoblación animal debe ser abordada desde las políticas públicas.
“La ONG Red de Políticas Públicas es una ONG que está en Argentina hace más de 30 años. Ya estamos trabajando también en otros países, en México, en Perú, en Chile. Somos profesionales de distintas áreas, no solo médicos veterinarios, hay médicos humanos, hay políticos de distintas fracciones, hay también profesionales de la educación, abogados, todos reunidos en una ONG que asesora gratuitamente y totalmente ad honorem en la implementación de un programa de equilibrio poblacional de perros y gatos”.
Según explicó, la organización brinda asesoramiento a distintos niveles del Estado.
“Asesoramos a gobiernos, a gobiernos municipales, provinciales o nacionales. Es importante que se entienda que no tenemos ninguna implicancia ni política partidaria ni económica. Insisto que es totalmente gratuito”.
LA SOBREPOBLACIÓN Y EL CAMBIO EN LA REPRODUCCIÓN DE LOS ANIMALES
Al referirse a las causas de la problemática, Malavassi explicó que la domesticación modificó profundamente las condiciones naturales de reproducción de perros y gatos.
“Los perros y gatos, en la domesticación humana, los humanos los hemos domesticado, a los perros hace 100 millones de años, a los gatos mucho menos, hace 10 millones. En ese proceso de domesticación, para que convivan con nosotros en nuestras ciudades, les hemos quitado totalmente el límite reproductivo”.
Y agregó:
“En la naturaleza todos los animales están en un equilibrio muy perfecto, muy delicado. La reproducción es muy limitada, no hay sobrepoblación de alguna especie en la naturaleza cuando no interviene el humano”.
En ese sentido, sostuvo que las condiciones existentes en las ciudades favorecen una reproducción mucho mayor.
“En las ciudades, con la domesticación, los perros y los gatos han logrado una máxima reproducción, totalmente artificial, porque hay abundancia de todos los recursos, de alimentos, de agua, no hay predadores y la reproducción es artificialmente exponencial”.
También hizo referencia particularmente a los gatos:
“En gatos incluso tenemos que entender que la reproducción en gatas estaba mediada también por la luz solar y por la temperatura ambiente. Entonces estaba muy limitada a una época del año. Hoy las gatas en las ciudades se reproducen todo el año por la calefacción y por la luz artificial”.
Para el veterinario, estas condiciones explican buena parte de la presencia de animales en las calles.
“Entonces esas alteraciones que le hemos provocado han generado siempre esta sobrepoblación de perros y gatos que vemos en las ciudades. Es por eso que hay tantos animales sueltos, tantos animales en la calle. Por eso nacen un montón de camadas de cachorros que son indeseables, que realmente no hay familias que puedan adoptar la cantidad que nacen en los animales domesticados por nosotros”.
CRÍTICAS A LAS POLÍTICAS DE TENENCIA RESPONSABLE
Malavassi también cuestionó el enfoque de algunas políticas públicas que, según consideró, responsabilizan principalmente a los ciudadanos por la problemática.
“Los veterinarios que no estamos formados muchas veces en salud pública y en sobrepoblación urbana, cometemos el error de pensar que es culpa de la gente”.
En ese marco, diferenció la responsabilidad individual de la política destinada a controlar la sobrepoblación.
“Hay que insistir en esto porque yo te digo políticas de tenencia responsable, que por supuesto son dos palabras que suenan bien. A un animal lo tenemos que tener responsablemente, tenemos que cuidar de él, velar por su seguridad, por su salud, por su mejor bienestar en la relación con nosotros”.
Sin embargo, sostuvo:
“Pero es un error garrafal, muy trágico, la política de tenencia responsable, que es de culpar a la gente de la sobrepoblación animal. Es un fracaso mundial”.
También cuestionó otras medidas implementadas en distintos lugares:
“En Argentina lamentablemente hay muchos veterinarios todavía que insisten que hay que multar a la gente, que hay que, por ejemplo, chipear o registrar los animales. Las razas son potencialmente peligrosas y deben ser controladas. Todo son fracasos políticos de políticas públicas que no funcionan”.
Y remarcó:
“Insisto, no van a la causa radical de raíz del problema, que es, insisto, la sobrepoblación animal”.
CASTRACIONES Y EQUILIBRIO POBLACIONAL
El presidente de la ONG sostuvo que las organizaciones y organismos vinculados a la salud animal coinciden en la necesidad de implementar programas de equilibrio poblacional.
“Las organizaciones mundiales de salud, los consejos de médicos veterinarios del exterior sobre todo, de Europa, de Estados Unidos y demás, tienen absolutamente claro de que la única solución posible a la sobrepoblación animal de perros y gatos es aplicar un programa efectivo de equilibrio poblacional basado no solo en castraciones, sino tiene que tener seis características el programa para que sea efectivo”.
Malavassi destacó además el impacto económico que, según afirmó, tienen estos programas para los gobiernos.
“Es lo más económico que tienen hoy los gobiernos en Argentina y en el mundo para solucionar, insisto, de raíz la problemática”.
Sobre el trabajo de la Red de Políticas Públicas, señaló:
“A través de la Red de Políticas Públicas estamos aplicando en más de 80 municipios en Argentina y en otros países un programa que es totalmente efectivo, que se basa en educación primero, hay un pilar educativo que debe ser cubierto desde el Estado municipal y que los estados municipales deben aplicar un programa de equilibrio poblacional”.
El profesional también destacó los beneficios de la castración temprana.
“Las castraciones ya se sabe que tienen una ventaja muy grande en los animales cuando se realizan antes del período reproductivo, cuando el animal es todavía cachorro, le evitás un montón de sin número de patologías, como tumores mamarios, tumores uterinos, infecciones reproductivas, enfermedades venéreas, el vagabundeo para reproducción, el marcaje territorial, esto de andar orinando por todos lados”.
Según explicó, también existiría un impacto sobre la expectativa de vida:
“Incluso está estudiado que le prolongás, le aumentás la expectativa de vida hasta tres años más de vida si el animal es castrado tempranamente”.
UNA TÉCNICA QUIRÚRGICA ESPECÍFICA
Malavassi hizo referencia además a una técnica de castración temprana y rápida.
“Hay una técnica quirúrgica desarrollada hace más de 50 años que no se enseña hoy en las facultades todavía de Argentina, que es la técnica de quick early spay, o sea, una cirugía de castración temprana y rápida”.
Y explicó:
“En menos de cinco minutos el animal es castrado con bajo anestesia general, con un protocolo quirúrgico de excelencia profesional, que imaginate baja muchísimo los riesgos quirúrgicos porque la cirugía es muy acotada, muy específica, nada más que para la extracción de las gónadas de los órganos reproductivos”.
Para el veterinario, el impacto de estas medidas se refleja directamente en la cantidad de nacimientos no deseados.
“Genera un impacto poblacional grandísimo porque en muy poco tiempo en cualquier ciudad que se aplique el programa, insisto, con todas las características, solucionás de raíz los nacimientos no deseados y por eso disminuyen brutalmente y objetivamente todos los índices de problemas que tenemos en las ciudades”.
LA EXPERIENCIA DE CRESPO
Como ejemplo de la magnitud de la problemática, Malavassi recordó su experiencia en la Municipalidad de Crespo, Entre Ríos.
“Vos fijate que en mi pequeña ciudad, que vivo en Crespo, en Entre Ríos, a 50 kilómetros de Paraná, es una comunidad de unos 22.000 habitantes, no había un área de salud animal cuando asumimos, por allá me nombraron en 2015, ¿no? pusimos y creamos el área y el primer año hubo 900 llamados de problemáticas en una ciudad pequeña”.
A partir de esa experiencia, sostuvo que se trata de una problemática que debe ser abordada desde las políticas públicas.
“O sea, hay una problemática importantísima de relacionamiento con los animales que debe ser resuelta desde la raíz del problema”.
UNA CUESTIÓN DE SALUD PÚBLICA
Uno de los principales conceptos planteados por Malavassi durante la entrevista fue que la problemática no debe quedar limitada al ámbito de las organizaciones protectoras o de las personas vinculadas al cuidado animal.
“Es importante que la gente, el Estado y todo el mundo entienda que no es un problema solamente de voluntarios, de las personas que amamos los animales, de los locos protectores que cuidan y velan por los animales abandonados en las calles. Es un problema de salud pública fundamental”.
En este sentido, hizo referencia a las parasitosis y a su impacto en la población infantil.
“La Sociedad Argentina de Pediatría, que se ha puesto en comunicaciones con nosotros, tiene evaluado que la mayor epidemia en Argentina en nuestros niños menores de 14 años son las parasitosis gastrointestinales de niños”.
Y agregó:
“Entre el 40 y el 70% de nuestros niños se parasitan en algún momento de la vida y hay muchos casos que son crónicos y que mantienen esa parasitosis mucho tiempo y que le impacta en el desarrollo cognitivo de esa persona”.
Según sostuvo, el control de la población animal también tendría incidencia en esta problemática:
“Es la mayor epidemia en Argentina y la Sociedad Argentina de Pediatría insiste que uno de los pilares fundamentales es que los municipios apliquen estos programas de equilibrio poblacional para que no haya tantos perros sueltos y gatos sueltos en la vía pública desparramando justamente parásitos para los niños”.
MORDeduras Y ACCIDENTES
El veterinario también señaló otras consecuencias relacionadas con la presencia de animales sueltos en la vía pública.
“Entonces son problemas de salud pública, agravados con las mordeduras, la cantidad de accidentes de tránsito que hay, sobre todo bicicletas y motocicletas, en los barrios periféricos de las ciudades, que salen temprano a la mañana y hay una horda de perros que te atacan, que te tumban, que provocan fracturas, accidentes, pérdidas laborales”.
Por ese motivo, insistió en ampliar la mirada sobre el problema:
“O sea, es un problema de salud pública, no es solamente un problema de voluntarios, de los que aman a los animales”.
Y concluyó:
“Porque las personas que no les gustan los animales tampoco quieren ver que haya esa sobrepoblación que afecte tanto a la ciudad”.
EL TRABAJO DE LA RED DE POLÍTICAS PÚBLICAS
Finalmente, Malavassi explicó las distintas tareas que desarrolla la organización para acompañar a los municipios.
“Por eso te digo, es fundamental nuestro trabajo de asesoramiento, de aplicación, capacitaos gratuitamente a veterinarios en estas técnicas quirúrgicas, en los protocolos anéstecicos”.
Además, destacó el trabajo jurídico de la ONG:
“Tenemos una comisión jurídica que tiene las ordenazas necesarias para dejar como políticas publicas esta aplicación de estos programas”.
Y cerró destacando la importancia de la problemática:
“Nuestra actividad es bastante importante porque son cuestiones de salud pública muy importantes en la ciudad”.
“UNA SOLA SALUD”: LA MIRADA DE LA RED DE POLÍTICAS PÚBLICAS SOBRE LAS ENFERMEDADES ZOONÓTICAS
Otro de los ejes abordados por el Dr. Javier Malavassi fue el concepto de “Una Sola Salud”, un paradigma que plantea una estrecha relación entre la salud humana, animal y ambiental.
Al respecto, explicó:
“Es absolutamente así el paradigma de la Organización Mundial de la Salud, que refiere a que existe una sola salud, incluso lo hemos tenido mucho más palpable con la última pandemia, en 2020”.
En ese sentido, destacó la importancia de comprender el vínculo entre las enfermedades humanas y los animales:
“Pero vos entendés que está hoy estudiado: el 70% de todas las enfermedades emergentes en la humanidad provienen de los animales”.
Para Malavassi, el control de la población animal también resulta fundamental para prevenir enfermedades zoonóticas y sostener estrategias sanitarias como la vacunación.
“Entender de que no podemos tener una situación vacunal o de defensa de nuestras ciudades, por ejemplo contra la rabia, contra la leptospirosis y contra tantas enfermedades infecciosas que hay vacunas y que la solución es mantener la población, digamos, efectiva vacunada sin tener una población descontrolada en la reproducción”.
LA PREOCUPACIÓN POR LA VACUNACIÓN ANTIRRÁBICA
El veterinario puso especial énfasis en la situación de la vacunación antirrábica en Argentina.
“Yo te tengo que decir: en Argentina la vacunación antirrábica está cubriendo entre un 5 y un 10% de perros y gatos. Es una tragedia”.
Y explicó las consecuencias que, según su análisis, tiene ese bajo nivel de cobertura:
“Eso significa que, por supuesto, estamos expuestos severamente a un riesgo de rabia, por ejemplo, porque no hay una población de perros, sobre todo de gatos, controlado en la reproducción”.
En esa línea, planteó:
“Entonces, ¿de qué nos va a servir tener 5, 10% vacunados cuando en realidad hay un 80, 90% que no está vacunado y que está más riesgo?”
Malavassi también recordó un caso de rabia humana ocurrido en el país:
“El último caso de rabia humana, que es mortal, la muerte de un agente policía fue en Coronel Suárez, producto de una gata callejera”.
Y volvió a remarcar la relación entre el control poblacional y la prevención sanitaria:
“Entonces, insisto, si no tenemos una población reproductiva controlada, no hay posibilidad de que yo vacune a todos los animales para tener una defensa contra esas enfermedades, que son zoonosis importantísimas”.
Sobre las enfermedades que representan un riesgo, señaló:
“Lo más grave son los parásitos, y le siguen enfermedades zoonóticas como la leptospira, como la leishmaniasis, como la rabia, que están en alto riesgo justamente por el descontrol que hay de nacimiento”.
¿ES NECESARIO QUE LOS ANIMALES TENGAN CRÍAS ANTES DE SER CASTRADOS?
Durante la entrevista también fue consultado sobre una creencia frecuente: que los animales deberían reproducirse al menos una vez o atravesar un celo antes de ser castrados.
Su respuesta fue contundente:
“Científicamente es una total falta de conocimiento científico. Es un total error pensar que un animal debe tener una cría para desarrollarse o debe tener un celo”.
El veterinario sostuvo que existen estudios que respaldan la castración temprana:
“Insisto, hay estudios que ya demuestran ampliamente las ventajas de castrar animales sobre perros y gatos, sobre todo antes del primer celo”.
EL CAMBIO EN LAS RECOMENDACIONES VETERINARIAS
Malavassi explicó que algunas opiniones dentro de la profesión veterinaria fueron modificándose con el avance de los estudios científicos.
“Había opiniones veterinarias que hoy se han dado vuelta”.
Como ejemplo, mencionó al médico veterinario Paludi:
“Nombro al doctor por público, aparte publica libros sobre felinos sobre todo, el doctor Paludi, del cual estudiamos todos”.
Y recordó una postura sostenida en publicaciones anteriores:
“En el primer libro hace más de 30 años él manifestaba que su opinión era, porque no había ningún estudio científico que lo demostrara, que los animales castrados, los gatos, podían tener una obstrucción uretral o problemas urinarios porque se les achicaba el aparato, o sea la uretra sobre todo”.
Según Malavassi, esa postura posteriormente fue modificada:
“Eso es falso. Él en su libro actual manifiesta claramente que es falso y manifiesta las grandes ventajas de castrar bien temprano a los gatos para que no justamente tengan un montón de patologías”.
Y agregó:
“Los problemas urinarios en gatos, sobre todo de obstrucciones, es por el estrés que todavía tienen en la convivencia con el humano y la alimentación, que la tenemos cambiado a los felinos”.
Para el presidente de la Red de Políticas Públicas, estos cambios reflejan la evolución del conocimiento científico:
“O sea, han cambiado claramente la posición científica”.
CASTRACIÓN Y COMPORTAMIENTO ANIMAL
Malavassi también relacionó la castración con determinados problemas comportamentales y las mordeduras.
“Lamentablemente hay muchos veterinarios que no se actualizan. Hay muchos veterinarios que emiten opinión personal y no ciencia”.
Y sostuvo:
“La ciencia hoy ya ha demostrado que es muchas las ventajas de castrar a los animales tempranamente”.
En particular, se refirió a las mordeduras dentro del ámbito familiar:
“Ni hablar en casos de problemas comportamentales, donde está demostrado que el animal en Argentina el 76% de las mordeduras son intrafamiliares y el 80% de esas mordeduras son animales enteros, machos sobre todo, porque son muy territoriales, porque están oliendo feromonas de hembra en celo”.
Frente a estos datos, afirmó:
“Entonces la demostración científica de esto ya es palmaria”.
“EN SALUD PÚBLICA NO HAY NINGUNA DISCUSIÓN”
Finalmente, Malavassi marcó una diferencia entre las recomendaciones generales de salud pública y las decisiones particulares que puede tomar una persona respecto de su mascota.
“Es lamentable que todavía haya colegas veterinarios que no se actualizan y que no entienden la diferencia que hay entre una recomendación de salud pública a nivel general y el caso particular de un individuo que quiere reproducir una mascota”.
Y remarcó:
“Es totalmente distinta la posición y el veterinario debe conocer lo que es salud pública”.
En esa misma línea, insistió:
“Es lamentable, insisto, que haya veterinarios que no entienden la diferencia de la recomendación a nivel salud pública”.
Finalmente, expresó cuál es la postura que sostiene la organización que preside:
“Y en salud pública no hay ninguna discusión. Se debe castrar masivamente, tempranamente, geográficamente en todos los puntos de una ciudad”.
Y concluyó:
“Debe ser sistemático, las castraciones y gratuitas totalmente”.