Un empresario de apellido Costamagna, titular de dos firmas radicadas en Sumampa, denunció haber sufrido una presunta maniobra informática que habría permitido el retiro ilegal de fondos desde las cuentas bancarias de sus compañías.

La denuncia fue presentada en la Comisaría Comunitaria N° 33, donde el comerciante relató que terceros habrían logrado acceder a los sistemas financieros de sus empresas y concretar operaciones sin autorización.
Según indicó, desde una de las cuentas se realizó una transferencia cercana a los 8 millones de pesos a un destinatario de apellido Padilla, mientras que desde la otra se envió aproximadamente 1,3 millones a una persona identificada como Rojas. El empresario aseguró desconocer completamente esas transacciones y sostuvo que ni él ni su personal administrativo las aprobaron.
El caso fue caratulado como presunta estafa y quedó bajo análisis de la División de Delitos Económicos, que trabajará para rastrear el destino del dinero, determinar cómo se concretó la intrusión y establecer posibles responsabilidades.