La justicia norteamericana incluyó, no solo al mandatario venezolano, sino que sumó a su esposa y su hijo, como también a otros funcionarios en el expediente por narcotráfico y alianzas con grupos armados.

Un juez federal del distrito sur de Nueva York publicó una acusación ampliada contra el presidente venezolano Nicolás Maduro tras su captura en un operativo militar dirigido por Estados Unidos.
El documento fundamenta la intervención por parte de Washington y señala al mandatario como el líder de una red criminal internacional. La fiscalía sostiene que el dirigente utilizó las instituciones del Estado para el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense durante más de dos décadas.
- Narcoterrorismo: se le adjudica la creación de alianzas con las FARC y el ELN para facilitar el tráfico bajo protección estatal.
- Conspiración para importar cocaína: los fiscales estiman un tránsito de hasta 250 toneladas de droga por año hacia el norte.
- Delitos con armas y artefactos destructivos: el texto menciona el uso de armamento militar para el resguardo de las rutas ilícitas.
- Uso de la droga como arma: la acusación afirma que Maduro buscó «inundar» el país con sustancias como estrategia de confrontación.
El documento vincula a Maduro con El Cartel de los Soles, una red delictiva que, según Estados Unidos, articuló con las instituciones del Estado venezolano para traficar cocaína hacia Norteamérica durante más de veinte años.
Los informes oficiales insisten que bajo gestión del mandatario, ahora capturado, se consolidó un sistema de transporte de estupefacientes de escala global. El proceso judicial continuará en los tribunales neoyorquinos.
Qué es el Cartel de los Soles, según la acusación de Estados Unidos
La justicia de los Estados Unidos define al Cartel de los Soles como una presunta «empresa criminal corporativa» integrada por altos mandos de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Esta organización operaría desde hace años con el control de las rutas terrestres y marítimas para el egreso de mercancía ilícita hacia el Caribe y Centroamérica.
Según Washington, el grupo criminal funcionaría mediante una coordinación del mismísimo Nicolás Maduro. Afirman que el Estado venezolano, bajo esta estructura, desempeñaría el rol de facilitador logístico y protector legal de los cargamentos que luego ingresan al mercado internacional y, en particular, a Estados Unidos.