A una semana del asesinato de Camila Emilse Barrera, la joven de 17 años hallada sin vida en Frías, la comunidad del departamento Choya sigue profundamente conmocionada. En este contexto, la Fiscalía de Choya y Guasayán avanza en la reconstrucción de las últimas horas de la adolescente, una tarea que sigue revelando detalles sobre los días previos a su muerte.

En las últimas jornadas, los investigadores tomaron declaración a una pareja allegada a Camila. La mujer, de 49 años y residente en el barrio Centro, relató que la adolescente había llegado a su vivienda acompañada por una amiga. Más tarde, se sumaron al encuentro dos jóvenes —uno de ellos con un vínculo cercano a Camila— y todos permanecieron allí compartiendo bebidas alcohólicas y escuchando música.
Según el testimonio, Camila comentó que estaba celebrando su cumpleaños, por lo que la reunión continuó y habrían ingerido también sustancias ilegales. En un momento, la dueña de la casa se retiró a descansar, mientras Camila y su amiga salieron por un tiempo. Al regresar, continuaron consumiendo alcohol y cocaína hasta alrededor de las 20 del sábado. Luego, Camila se ausentó nuevamente hasta cerca de la 1 de la madrugada del domingo, cuando volvió a la vivienda por poco tiempo antes de retirarse para encontrarse con Eduardo Pallares, sospechoso en la causa. Horas después, la joven fue encontrada sin vida.
Avances en la investigación: análisis de teléfonos
Durante esta semana, personal de la División de Delitos Cibernéticos y de la División de Policía Científica procederá a la apertura y análisis de los teléfonos incautados como prueba en la investigación.
Entre los dispositivos secuestrados figura un celular que Pallares tenía en su poder y que pertenecía a una amiga de Camila, quien se lo habría prestado para comunicarse con él. También fueron encontrados otros teléfonos y prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante el ataque, elementos que ya se encuentran bajo estudio pericial.