Una mujer de nacionalidad boliviana fue arrestada en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en Buenos Aires, acusada de desempeñar un rol clave en el traslado de más de 100 kilos de cocaína. La sospechosa, identificada por sus iniciales E.I.M., fue interceptada cuando se disponía a abordar un vuelo rumbo a su país, acompañada por su hija menor y con una suma de 33.000 dólares en su equipaje, lo que derivó además en una investigación por presunto contrabando de divisas.

De acuerdo con la causa, la mujer habría actuado como “puntera”, es decir, guiando el recorrido de una camioneta de alta gama que transportaba 106 kilogramos de droga por la Ruta Nacional 34, en cercanías de Ceres, Santa Fe. Por el hecho también permanece detenido el conductor del vehículo, identificado como J.B.M.B.
El fiscal federal a cargo de la investigación, Jorge Gustavo Onel, sostiene que la acusada no solo coordinó el operativo, sino que también participó en la compra del rodado utilizado para el traslado del estupefaciente. Según se estableció, el vehículo fue adquirido entre octubre y noviembre de 2025 en Buenos Aires, tras un contacto iniciado a través de una plataforma de compraventa online, y abonado con una importante suma en dólares.
Las pesquisas también determinaron que la mujer acompañó parte del trayecto iniciado el 28 de noviembre desde el norte argentino, cumpliendo funciones de guía durante el viaje. Horas antes del operativo en el que se incautó la droga, se alojó en un hotel ubicado sobre la Ruta 34, en la localidad de Pinto, Santiago del Estero, donde ocupó una habitación contigua a la del conductor.
El 30 de noviembre, en Ceres, las autoridades interceptaron la camioneta —una Jeep Grand Cherokee— y descubrieron 100 paquetes de cocaína ocultos en distintos compartimentos del vehículo, como el paragolpes trasero y los zócalos.
Por disposición de la Justicia federal de Santa Fe, la mujer permanecerá detenida con prisión preventiva por un plazo inicial de 120 días. Aunque su defensa solicitó el beneficio de arresto domiciliario, el pedido fue rechazado. En cambio, se ordenó su alojamiento en una dependencia del Servicio Penitenciario Federal que permita que permanezca junto a su hija menor.