La abogada Rita Martínez recuperó su libertad ayer en Añatuya, departamento General Taboada, luego de permanecer detenida durante cinco días por un conflicto derivado de la disputa de una vivienda valuada en aproximadamente $10 millones, aparentemente vinculada a una sucesión familiar.

Durante la mañana, la jueza de Control y Garantías Ana María González Ruiz resolvió declarar la nulidad del procedimiento y sostuvo que “no existe delito de usurpación”, motivo por el cual se había ordenado la aprehensión de Martínez. Tras el fallo, la letrada fue liberada de inmediato.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, la propiedad forma parte de una sucesión relacionada con la familia paterna de Martínez. Días atrás, un hombre habría ingresado al domicilio reclamando la posesión y presentando como respaldo una escritura, un boleto de compraventa y una cesión de derechos, documentos con los que intentó justificar su presencia.
El episodio
El altercado tuvo lugar en avenida Lavalle, donde se produjo una fuerte discusión entre las partes, cada una argumentando ser la legítima propietaria del inmueble. Testigos señalaron que la situación escaló hasta llegar a empujones y golpes, lo que provocó la intervención policial y la posterior detención de Martínez bajo la figura de usurpación.
Con la decisión de la magistrada, la vía penal queda descartada. Sin embargo, ambas partes deberán continuar el litigio en el ámbito civil, donde se definirá la verdadera titularidad del inmueble.
Aún resta aclarar el destino de los $10 millones mencionados en la operación y conocer los pasos que tomará la fiscal coordinadora María Emilia Ganem respecto de las actuaciones previas.