Cada 14 de agosto, Santiago del Estero recuerda el nacimiento de Agustín Carabajal, uno de los grandes nombres de la música popular santiagueña. Nacido en 1933 en la ciudad de La Banda, dedicó su vida a la difusión del folklore y dejó una obra que continúa formando parte del repertorio tradicional argentino.

Séptimo hijo varón de la familia Carabajal, Agustín creció rodeado de música y tradiciones. Su trayectoria artística estuvo marcada por el encuentro con otros grandes referentes del folklore y por una profunda identificación con las raíces culturales de su tierra.
DE LA BANDA A LOS GRANDES ESCENARIOS
Sus primeros pasos musicales los compartió con su hermano Carlos. Con el tiempo, integró agrupaciones de gran relevancia para el folklore santiagueño, entre ellas Los Cantores de Salavina y Los Manseros Santiagueños.
En 1967 llegó otro momento trascendental de su carrera: junto a sus hermanos Carlos, Kali y Cuti, participó de la formación de Los Carabajal, conjunto que se convertiría en uno de los grandes referentes de la música de Santiago del Estero y del folklore argentino.
Como compositor, Agustín dejó canciones profundamente vinculadas con el paisaje, las costumbres y la identidad santiagueña. Entre sus obras se encuentran “La Telesita”, realizada junto a Andrés Chazarreta, “Alma de rezabaile”, junto a Carlos Carabajal, además de “Pampa de los Guanacos” y “La Rubia Moreno”, entre otras composiciones que permanecen vigentes en la memoria popular.
EL CREADOR DEL FESTIVAL NACIONAL DE LA CHACARERA
A su trayectoria artística se suma una importante labor como impulsor de espacios destinados a preservar y difundir la cultura santiagueña.
Durante la década de 1970, Agustín Carabajal, junto a su hermano Carlos y otros referentes de la cultura local, promovió la creación del Festival Nacional de la Chacarera, con el propósito de generar un espacio dedicado a la música y la danza que representan profundamente a Santiago del Estero.
Con el paso de los años, el festival se consolidó como uno de los encuentros más importantes del calendario cultural provincial y como un escenario para que nuevas generaciones de músicos y bailarines mantengan viva la tradición.
UNA OBRA QUE SIGUE VIVA
Agustín Carabajal falleció el 14 de junio de 1975, a los 41 años. Sin embargo, su partida no significó el final de su legado.
Su nombre permanece ligado a la historia de la chacarera, a la familia Carabajal y a la construcción de una identidad musical que trascendió las fronteras santiagueñas.
A 93 años de su nacimiento, su obra continúa sonando en peñas, festivales, patios y reuniones familiares. Cada guitarra que acompaña una chacarera y cada bailarín que sigue el ritmo de esta danza mantienen vivo el aporte de aquel músico bandeño que hizo de sus raíces una parte fundamental del folklore argentino.