La situación judicial de Agostina Páez se agravó en las últimas horas luego de que se concretara su detención en Río de Janeiro. La abogada santiagueña quedó arrestada tras hacerse efectiva una orden de prisión preventiva y fue trasladada inicialmente a una dependencia policial. De acuerdo con fuentes del caso, posteriormente sería derivada al Complejo Penitenciario de Bangu (Gericinó), un establecimiento de máxima seguridad que aloja a mujeres procesadas.

La joven está acusada por el delito de injuria racial, en relación con un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar del barrio carioca de Ipanema. Aunque hasta hace poco permanecía en libertad condicional, la decisión judicial modificó su situación. Este tipo de delito contempla penas que pueden oscilar entre dos y cinco años de prisión, aunque especialistas señalan que la ausencia de antecedentes podría influir en una eventual condena.
En paralelo, una abogada penalista brasileña sostuvo que la exposición pública del caso y algunas publicaciones realizadas por Páez en redes sociales habrían complicado su panorama judicial, al considerar que generaron un impacto negativo en la causa.
Respecto de las pruebas reunidas, trascendió que en el expediente constan testimonios y registros que indicarían la utilización reiterada de expresiones discriminatorias durante el incidente. Además, la investigación aclaró que un supuesto episodio previo —vinculado a gestos inapropiados— involucró a personal de seguridad del local y no a la persona que denunció las agresiones raciales, diferenciando ambos hechos dentro de la causa.